“Se debe cuidar al empresario”

El presidente de Fedeto Ángel Nicolás García, insta a la sociedad a que entienda que sin la empresa no es posible ninguna mejora, ni económica ni social

El empresario del sector oleícola, Pedro Hermida Ugena, nombrado vicepresidente en la Asamblea General 2018

Toledo, 23 de mayo de 2018. Una vez más el presidente de Fedeto ha reivindicado la figura del empresario y la empresa, como piezas claves sobre las que se apoya cualquier sociedad en el siglo XXI.

En su intervención para informar a los asistentes a la Asamblea General 2018, el presidente de Fedeto volvió a recalcar que “la sociedad tiene que convencerse que sin la empresa no es posible ninguna mejor, ni económica ni social”.

Nicolás considera que “si algo ha demostrado esta crisis es que sólo los empresarios crean empleo”. El 90% del trabajo es creado por la figura del empresario por lo que es “pieza clave para el progreso y el bienestar de todos”. “La conclusión que nos lleva todo esto es sencilla: se debe cuidar a los empresarios” apostillaba el presidente de la organización empresarial.

La Asamblea General nos dejaba dos nombres propios. Uno el del empresario Manuel García de la Cruz, quien por motivos profesionales deja de asumir la vicepresidencia de Fedeto. Y otro el de Pedro Hermida Ugena, que le sustituye en esta nueva responsabilidad.

Ángel Nicolás agradecía a García de la Cruz su dedicación durante siete años por tantas iniciativas y compromisos aportados a Fedeto.

Le dio la bienvenida a Pedro Hermida por su inmediato compromiso, destacando su continua lealtad a Fedeto.

También tuvo unas cariñosas palabras de agradecimiento a los vicepresidentes que le acompañan en los últimos años, como son María de los Ángeles Martínez Hurtado, Humberto Carrasco González y Javier de Antonio Arribas.

Respecto a Fedeto, el presidente de la organización empresarial señalaba que “podemos sentirnos orgullosos de lo que somos, de lo que hacemos y de lo que representamos y afirmar que Fedeto integra eficazmente la unidad de todos los empresarios, con independencia de su tamaño, forma jurídica y sector económico al que pertenezcan”:

En cuanto al diálogo social, Nicolás considera que Fedeto “ha sido clave para asentar sus bases” propiciando el entendimiento institucional y la consecución de acuerdos “que han redundado en el desarrollo del tejido empresarial de la provincia de Toledo y de Castilla-La Mancha”.



Negociación colectiva

Si bien hasta la fecha se están firmando los convenios con unas horquillas salariales de entre el 0,5 y el 2 %, “se nos acusa de los retrasos que se producen en la firma de los convenios colectivos. Y me parece que es algo incierto e injusto”. Porque en Fedeto “no nos oponemos a las subidas salariales. Lo que defendemos es que éstas se produzcan cuando se puedan afrontar y, siempre, teniendo en cuenta las circunstancias de los sectores empresariales”.

“No todos los empresarios, sea cual sea su sector o territorio, pueden subir sus salarios. Ni todos los territorios evolucionan del mismo modo, ni todos los sectores han superado la crisis y sus consecuencias de la misma manera”, destacando que la demagogia sobresale en esas opiniones señalando a los empresarios como responsables de las soluciones económicas que no les corresponden.

En opinión de Nicolás “conviene ponderar esos mensajes explicando claramente qué es lo que evoluciona bien, qué es lo que evoluciona moderadamente y qué es lo que está estancando o sigue involucionando”.


No porque no

Respecto a la iniciativa privada lamentaba que hayan surgido “grupos de personas, muy bien coordinados y dirigidos, que tienden a rechazar muchos de los proyectos empresariales que quieren implantarse en nuestra tierra. Con mensajes torticeros, sesgados, tendenciosos y manipuladores”.

En este sentido Ángel Nicolás insiste en que “creo en la libertad de expresión pero estas personas deben responder de sus actos. Los miles de parados que tenemos, las cientos de empresas que pueden ser proveedores y el crecimiento económico que demanda nuestra sociedad, están siendo testigos de la actitud irresponsable de quienes así se pronuncian”. Evidenciando una clara molestia, Nicolás considera que “ya está bien de intentar derribar proyectos empresariales. Nuestra provincia necesita de esos proyectos. Cuantos más mejor”.

“España ocupa el puesto 86 del mundo entre los países con más dificultades para abrir una empresa. Si a esto añadimos el hecho de tener que luchar con la moderna barbarie del no porque no, crear una empresa resulta, sin duda, insoportable”.


Exportar para crecer

Nuestra región exportó más de 7.000 millones de euros, de los cuales unos 1.700 proceden de las empresas de la provincia de Toledo. “Debemos cuidar a las empresas exportadoras. Por eso reclamamos una coordinación adecuada con las entidades públicas responsables del comercio exterior”.

Lo público no debe pretender monopolizar el comercio exterior porque las cosas no salen bien. Y es que “cuando actuamos conjuntamente los resultados son buenos”. Porque los “institutos de comercio exterior deben trabajar coordinadamente con las organizaciones empresariales. No resulta suficiente ni conveniente que por parte de la Administración Pública competente se diga qué, cuándo, cómo y con qué. Debemos ser actores partícipes de esas acciones en su diseño y en lo tocante a la relación con las empresas exportadoras”.


Economía sumergida

“El empresario asume sus compromisos fiscales, laborales y de todo tipo, aún cuando considera que son excesivos. Y es controlado por ello desde muchos frentes, porque está integrado en muchos registros públicos”.

Pero “¿qué pasa con esas personas que no aparecen en ningún registro público y ejercen actividades económicas ilegalmente? ¿Qué pasa con las guarderías ilegales o cualquier otro negocio como la peluquería, la estética que se ejercen en los domicilios particulares, donde las fuerzas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado les resulta prácticamente imposible acceder?

“No sé en qué se está convirtiendo una sociedad, que por un lado convierte en legal la ocupación ilegitima de una vivienda privada y que, al mismo tiempo, permite el ejercicio ilegal de actividades económicas en domicilios, hurtando la legitimidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o de las distintas inspecciones para su detección y erradicación”.

Por otra parte, “¿qué sucede con esos sectores hiperregulados como el del taxi o la hostelería, por citar sólo dos ejemplos, que están teniendo que enfrentarse a una competencia no sumergida pero que, sin embargo, está en un limbo legal y a la que no se le exigen las mismas obligaciones?”